La enfermedad puede descubrirse de varias formas. Los síntomas e indicios más frecuentes son: dolores óseos o fracturas, y alteraciones bioquímicas de la sangre o de la orina. Para llegar al diagnostico se debe hacer:
Algunos pacientes se presentan con lesiones únicas ya sea en el hueso o fuera de él. Esta lesión tumoral debe biopsiarse siempre para demostrar en ella la infiltración de células plasmáticas Cuando las lesiones son únicas y no hay compromiso de la medula ósea el tumor se denomina Plasmocitoma
Algunos pacientes presentan niveles anormalmente elevados de proteínas en la sangre o en la orina, y no muestran ningún otro síntoma. Esta condición se llama Gammapatía Monoclonal de Significado Indeterminado (GMSI). Algunos pacientes con GMSI pueden desarrollar mieloma múltiple, pero la GMSI por si sola no es perjudicial y no requiere tratamiento, solo requiere un seguimiento sistemático por el paciente y el hematólogo .
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